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Control de algas en el acuario plantado

Índice

Extracto

Experimentos con acuarios plantados parecen indicar que el crecimiento de las algas verdes, algas rojas y cianobacterias es suprimido en aquellos acuarios plantados en donde la disponibilidad de fosfato es el factor limitante en el crecimiento de las plantas. Se cree que cuando la luz, CO2, N, K, y todos los micronutrientes están presentes en ligero exceso en relación a la cantidad de fosfato disponible para el crecimiento de las plantas, ciertas plantas son capaces de aventajar a las algas y las cianobacterias por el fosfato presente en el agua, matándolas de hambre por este nutriente esencial. Aquí se presentan sendos estudios como evidencia de esta hipótesis.

Introducción

Hay pocas cosas tan frustrantes para el acuariófilo interesado en cultivar plantas acuáticas como las algas. Después de gastarse una pequeña fortuna en lámparas, aditivos para el sustrato, fertilizantes líquidos y sistemas de CO2 en un intento de conseguir que las plantas crezcan bien, el acuarista es frecuentemente recompensado con una exuberante alfombra de algas. Desagradables y obstinadamente resistentes a la erradicación, las algas destruyen la estética del acuario a la vez que limitan el crecimiento de las plantas compitiendo con ellas por la luz y los nutrientes.

Desesperado, el acuariófilo experimenta con diversas formas de control de las algas, incluyendo alguicidas, baños de lejía (lavandina, hipoclorito de sodio...), antibióticos (para las cianobacterias), eliminación física y la introducción de una variedad de peces e invertebrados comedores de algas. Los niveles de alimentación son reducidos, la duración de la iluminación acortada y varias combinaciones y cantidades de fertilizantes probadas, hasta que por ensayo y error se alcanza un incómodo "alto el fuego".

En la búsqueda de una solución, el aficionado se encuentra con una casi completa ausencia de información sobre cuál de los muchos parámetros del acuario debería ser alterado para erradicar las algas existentes manteniendo al mismo tiempo unas condiciones favorables para el crecimiento de las plantas. Ello no es sorprendente dado el enorme número de variables, incluyendo la intensidad, duración y espectro de la iluminación; CO2, concentraciones de macronutrientes y elementos traza; número de peces; especies y densidad de las plantas y algas y composición química del agua y su temperatura. A veces la información existente se presenta contradictoria, en [1], el excesivo crecimiento de cianobacteria es atribuido a altos niveles de nitritos y nitratos, sin embargo esta plaga es vista frecuentemente en acuarios completamente maduros sin niveles apreciables de nitritos o nitratos.

Una opción disponible para acuariófilos con una cuenta bancaria saneada es seguir el sistema propietario Dupla [2], un sistema que consta de fertilizante líquido, comprimidos, acondicionador del agua, aditivo para el sustrato y cables calentadores de fondo. Magníficos acuarios plantados son rutinariamente creados de este modo, pero los componentes son caros, los ingredientes no aparecen desglosados en el embalaje (pero mira [3]) y se consigue poca comprensión sobre la relación entre plantas y algas (o sobre cómo se debería modificar el sistema para obtener los mejores resultados).

Como muchos otros, los autores intentaron cultivar plantas acuáticas usando típicas configuraciones de acuarios, varios fertilizantes líquidos comerciales y aditivos para el sustrato. Frustrados por su incapacidad para lograr resultados ni remotamente parecidos a las fotografías aparecidas en la literatura, comenzaron a añadir sistemáticamente nutrientes específicos a sus acuarios y a anotar sus observaciones. Aunque la erradicación de las algas no era el objetivo inmediato de los experimentos, se percibió que una vez que el acuario fue suplido diariamente con micronutrientes y los macronutrientes K y N pero no P, las plantas no sólo empezaron a crecer extremadamente bien, si no que las algas de todos los tipos empezaron a morir rápidamente.

En este documento se presentan sendos estudios de los acuarios de los autores. Los estudios van seguidos de una discusión de los resultados en la cual son consideradas una serie de hipótesis. Estas hipótesis son fácilmente comprobables, y se espera que otros aficionados tengan intención de desarrollar estudios controlados en sus acuarios para avalarlas o refutarlas.

Estudio 1

Condiciones iniciales en Noviembre de 1993: acuario de 500 l con filtro de fondo y filtros externos; 240 W de luz fluorescente, 12 horas al día; esterilizador ultravioleta de 15 W; 8 cm de grava de 2 mm con unas pocas bolas de laterita; sin CO2; sin fertilizante; aproximadamente 40 peces de 3-12 cm; temperatura del agua 27ºC, pH 7,5, GH 100 ppm, NO3 50 ppm, 25% del agua cambiada cada semana; plantado principalmente con Hygrophila polysperma y Vallisneria gigantea, con unas pocas Echinodorus, Cryptocorynes y otras.

El acuario fue comprado de segunda mano como un conjunto completo habiendo estado funcionando los seis meses previos a la adquisición por parte del autor [Conlin]. Alrededor de un mes después de ser trasladado a la residencia del autor se desarrolló una densa capa de algas verdes sobre el fondo de fibra de vidrio recubierto de grava. El crecimiento de las plantas era marginal, incluso el de la H. polysperma, que tenía pequeñas hojas de 3 cm y no se estaba extendiendo. Se introdujo una Hygrophila difformis y rápidamente perdió sus hojas inferiores.

Cambio: Fueron enterrados veinte conos Terrapur en el sustrato y se añadió fertilizante líquido Sera durante los cambios de agua tal y como indicaban las instrucciones. La planta Hydrocotyle leucocephala fue introducida.
Efecto: El crecimiento de la H. polysperma, H. difformis y V. gigantea mejoró pero empezaron a crecer largas hebras de alga verde filamentosa  en la zona posterior del acuario. Varias Echinodorus y Cryptocorynes mostraron un crecimiento insignificante. La H. leucocephala degeneró rápidamente, quedando unos pocos fragmentos creciendo en la superficie.  Se advirtió la presencia de un poco de alga roja en las hojas de las Anubias barteri var. nana y a lo largo de los márgenes de las hojas de la V. gigantea. Pasados unos meses, algas verde-azuladas (cianobacteria) empezaron a cubrir la grava y algunas plantas.

Cambio: Se añadió sulfato de eritromicina al agua, aproximadamente 3,2 mg/l.
Efecto: La cianobacteria desapareció durante varias semanas pero con el tiempo reapareció.

Cambio: Se suministró menos comida a los peces (en particular tubifex congelado) y se conectó un sistema de CO2 a base de levadura al acuario.
Efecto: la cianobacteria permaneció igual. El nivel de nitratos era inapreciable. El crecimiento de las plantas era significativamente más rápido. Dependiendo del estado del reactor de levadura el pH del acuario variaba de 6,8 a 7,5.

Cambio: Se dejó de utilizar el fertilizante de Sera por la sospecha de que contribuía al crecimiento de la cianobacteria. Fue sustituido por una mezcla comercial de elementos traza con hierro (inicialmente 1/8 de cucharadita de polvo al día, pronto incrementada a 1/4 de cucharadita al día). Efecto: El nivel de nitratos ascendió hasta los 20 ppm. Algas verdes empezaron a sustituir a las algas verde-azuladas en las plantas y la grava. Un test indicó la presencia de hierro por debajo del primer nivel de la gráfica de colores del test (0,25 ppm). El crecimiento de las plantas se aceleró, pero las hojas de la H. polysperma se doblaron y las hojas inferiores se cayeron. Esto se percibió como una deficiencia de potasio [4].

Cambio: Se añadió K2SO4 al acuario a razón de 1/4 de cucharadita al día.
Efecto: poco después el nivel de nitratos se volvió inapreciable, lo que hizo pensar al autor que el nitrógeno era ahora el factor limitante en el crecimiento de las plantas.

Cambio: el KNO3 se unió a la lista de fertilizantes añadidos al acuario diariamente. Para simplificar la dosificación, los elementos traza, el K2SO4 y el KNO3 fueron integrados en un solo fertilizante líquido. La mezcla fue ajustada para mantener los nitratos en aproximadamente 10 ppm cuando el suficiente líquido era aplicado al acuario (aproximadamente 12 ml) para mantener el nivel de hierro en 0,1 ppm.
Efecto: A partir de este momento, el crecimiento de la H. polysperma, H. difformis y V. gigantea se volvió excepcional, requiriendo una poda semanal. En algún momento indeterminado, la planta flotante "Lenteja acuática" se había introducido en el acuario y ahora empezaba a cubrir la superficie. A las Cryptocorynes y Echinodorus les empezaron a brotar nuevas hojas cada pocos días y a enviar brotes adventicios. Las algas de todos los tipos rápidamente declinaron hasta el punto de que hacía falta una cuidadosa observación para encontrarlas. Extrañamente, las Echinodorus estaban inusualmente pálidas a pesar de la fertilización con hierro. Se sospechó de una deficiencia de magnesio.

Cambio: se añadió epsomita (MgSO4.7H2O) a la mezcla de fertilizante.
Efecto: En unos pocos días, nuevas hojas de las Echinodorus mostraron su coloración normal.

Cambio: El sistema de CO2 a base de levadura fue sustituido por un sistema manual de botella a presión.
Efecto: Menores cambios bruscos de pH (6,8-7,0). Más tiempo libre para el autor.

Cambio: Después de varios meses durante los cuales el crecimiento de las plantas continuó a un ritmo excelente y apenas había algas, cuatro comprimidos de "Vigoro Super Triple Fosfato 0-48-0" (casi con seguridad Ca(H2PO4)2) fueron añadidos al acuario como experimento (aproximadamente 0,1 ppm de fosfato).
Efecto: Al día siguiente se observó la aparición de algas punto en el cristal y sobre las hojas de las Echinodorus, seguidas dos días después de algas verde-azuladas que crecieron sobre algunas plantas y maderas. Pronto fue necesaria la extracción diaria de lenteja acuática. Los nitratos permanecieron inapreciables durante varios días después de la introducción del fosfato pero volvieron a 10 ppm una semana después (desafortunadamente no fueron medidos antes de añadir el fosfato). Dos semanas después de que el experimento comenzara, las algas verde-azuladas y las algas punto empezaron a declinar, y el crecimiento de la lenteja acuática volvió a la normalidad.

Estado actual: El crecimiento de las plantas continua siendo excelente. Todavía quedan algunas trazas de algas, principalmente algas punto.

Estudio 2

Condiciones iniciales en Mayo de 1994: acuario de 160 l, 12 cm de grava de 3mm con 1,7 kg de Terralit en los 3 cm inferiores del sustrato. Filtro externo con carbón activo, 80 W de fluorescentes blanco frío, fertilización con CO2, muy pocos peces (seis tetras llama), dureza del agua de aproximadamente 120 ppm equivalente de CaCO3, pH 7,0 aproximadamente, temperatura 25ºC, 25% del agua cambiada cada pocos días.

El crecimiento de las plantas era lento, en las plantas y el sustrato crecían algas marrones que parecían ser un tipo de cianobacteria (crecimiento rápido en capas, fácil de eliminar). Los intentos de controlar esta alga mediante cambios de agua frecuentes y eliminación mecánica resultaron infructuosos. Todos los cambios de agua iban acompañados de la perturbación del primer centímetro superficial del sustrato.

Cambio: Se añadió un fertilizante a base de hierro y potasio (0,9 ppm K y 0,06 ppm FeIII) al agua reemplazada durante los cambios parciales. El número de peces se incrementó hasta 23 tetras llama (6 adultos y 17 jóvenes) y 6 otocinclus. Los fluorescentes blanco frío fueron sustituidos por tubos para plantas baratos.
Efecto: No se notó ningún cambio.

Cambio: Se abandonó la fertilización con hierro y potasio, se introdujeron comprimidos de fertilizante (10-14-8) en el sustrato en pequeños trozos cerca de las raíces de las plantas. Se añadió un total de 35 g de comprimidos en el periodo de unas pocas semanas.
Efecto: Se observó cierta mejoría en el crecimiento de las plantas. Se produjo la proliferación de algas verdes unicelulares reduciendo la visibilidad del agua a 25 cm. Los cambios de agua frecuentes tuvieron poca repercusión en las algas.

Cambio: Se añadió clarificador Super Fritz (ingrediente activo desconocido) al agua como se indicaba.
Efecto: Las algas unicelulares quedaron atrapadas en el filtro. Como se esperaba una recurrencia si los parámetros del acuario no eran alterados se hizo otro cambio inmediatamente.

Cambio: Se añadieron microelementos (preparado casero de Fe, Mn, Cu, Zn, B, Mo y EDTA) con sulfato potásico en los cambios de agua. La dosis fue ajustada para dar 0,1 ppm de hierro y cerca de 1 ppm de potasio en el agua repuesta. El carbón activo fue quitado del filtro.
Efecto: El crecimiento de las plantas mejoró, pero el alga cianobacteria apareció y empezó a extenderse por el acuario. Se detectó que los nitratos eran inapreciables.

Cambio: La adición de nitrato potásico empezó con dosis de 1-2 ppm NO3, inicialmente una vez cada 5 días, incrementándose después a dosis diarias una vez que el autor [Sears] se convenció de la ausencia de toxicidad a esas concentraciones. El sulfato potásico, previamente añadido durante los cambios de agua, era ahora administrado junto con el nitrato potásico en una concentración de 1-2 ppm K. Se sustituyó la mezcla casera por una mezcla comercial de elementos traza (composición en Apéndice A). La adición de sulfato magnésico comenzó poco después con una concentración de 0,25 ppm Mg.
Efecto: El crecimiento de las plantas mejoró significativamente, pero la cianobacteria siguió creciendo sobre las plantas y el sustrato. Aparecieron algas verdes en forma de largas hebras en las zonas mas intensamente iluminadas de las plantas. Se descubrió que el nitrato introducido en el agua en dosis de 1-2 ppm se hacía indetectable uno o dos días después.

Cambio: Se agregaron más plantas. En el proceso, bastantes plantas viejas fueron desenterradas y extraídas, exponiendo los comprimidos de fertilizante del sustrato al agua.
Efecto: Incremento de algas verdes y cianobacteria.

Cambio: Se dejó de perturbar la grava durante los cambios de agua. Concretamente se dejo de sifonar la grava, y el agua nueva era introducida con suavidad en el acuario. Debido a que era evidente que el sustrato aún contenía una cantidad de fosfato considerable en la forma de comprimidos fertilizantes sin disolver, se pensó que era mejor perturbarlo lo menos posible.
Efecto: Las algas de todos los tipos empezaron a declinar rápidamente. Ya no volvieron a aparecer en las hojas de las plantas de crecimiento rápido y, aparentemente, murieron y desaparecieron de las hojas más viejas de las plantas de crecimiento lento.

Cambio: Se redujo la dureza del agua a 60 ppm equivalente de CaCO3 . Esto provocó una bajada del pH a aproximadamente 6,7 (ésta era la razón del cambio), y un incremento temporal de la concentración de hierro en el agua de menos de 0,2 ppm a 2 ppm.
Efecto: Todas las Cryptocorynes del acuario perdieron algunas hojas. Las algas siguieron en declive.

Estado actual: Todas las plantas del acuario están creciendo bien, incluyendo las Cryptocorynes que perdieron sus hojas. Las plantas de tallo necesitan una poda semanal, y las plantas flotantes deben ser retiradas del acuario cada pocos días. Las únicas algas visibles son pequeños pedazos de cianobacteria sobre el sustrato y un poco de alga verde en las zonas mas fuertemente iluminadas de la Vallisneria gigantea, la Cryptocoryne balansae y la Bacopa caroliniana. Las perturbaciones del sustrato (para replantar esquejes) han producido pequeñas explosiones de algas (algas verdes si la concentración de nitratos es de al menos unas pocas ppm y cianobacteria en caso contrario). Aun son visibles pequeñas cantidades de material (aparentemente muriendo) sobre algunas de las hojas más viejas de la Anubias barteri var. nana. La frecuencia en los cambios de agua ha sido reducida al 25% cada dos semanas.

Discusión

Las observaciones en los estudios son consecuentes con la siguiente hipótesis: cuando la luz, el CO2, N, K y todos los micronutrientes están presentes en un ligero exceso con relación a la cantidad de fosfato disponible para el crecimiento de las plantas, ciertas plantas superiores en el acuario son capaces de aventajar a las algas y la cianobacteria por el fosfato libre en el agua, matándolas de hambre por este nutriente esencial.

Exactamente el por qué las plantas superiores son capaces de aventajar a las algas por el fosfato es algo que no está claro. Quizás sus raíces les proporcionen algún tipo de ventaja, o simplemente necesiten mucho menos fosfato que las algas para crecer. Tampoco se sabe cuáles de las muchas plantas de los acuarios estudiados son responsables de absorber el fosfato del agua, aunque la lenteja acuática, de rápido crecimiento, y las plantas de tallo con raíces creciendo fuera del sustrato (Hygrophila) son probablemente las responsables. Ha sido razonablemente comprobado que el fosfato es el factor que limita el crecimiento de plantas y algas en los acuarios examinados; es el único nutriente conocido que no ha sido añadido al acuario de 500 litros en otra forma que no sea el alimento para peces, y añadiendo deliberadamente fosfato concentrado a este acuario produjo casi inmediatamente la proliferación de algas (y también una rápida explosión en el crecimiento de la lenteja acuática). Debido a que las plantas siguen creciendo muy bien, están logrando claramente un acceso preferencial al fosfato disponible. Puede que haya literatura desconocida para los autores que ofrezca una explicación. Si no fuera así, debería ser bastante fácil desarrollar experimentos controlados con un test de fosfato sensible y algunos acuarios de sobra conteniendo tan sólo algas, una o dos especies de plantas, y nutrientes. Un experimento que demostrara que la lenteja acuática crece a una concentración de fosfato tan baja como X ppb, pero que las algas verdes y la cianobacteria necesiten significativamente más que X ppb para crecer ofrecería un gran respaldo a la hipótesis.

De acuerdo con la hipótesis, si las plantas superiores son incapaces de utilizar todo el fosfato presente en el agua a causa de una deficiencia de algún otro nutriente, las algas proliferarán. El tipo de algas parece depender de la disponibilidad de otros nutrientes. En los acuarios estudiados se comprobó que cuando los nitratos resultaban indetectables era la cianobacteria la que predominaba. Se sospecha que la deficiencia de nitrógeno favorece el crecimiento de la cianobacteria porque estos organismos pueden fijar el nitrógeno atmosférico disuelto en el agua. Cuando había nitratos disponibles eran las algas verdes las que predominaban. Se observó un poco de alga roja en el acuario de 500 l antes de comenzar la fertilización con CO2. Debido a que otros han observado que los acuarios con fertilización con CO2 tienen relativamente poca alga roja [5], es tentador especular que al menos algunos tipos de algas rojas son capaces de utilizar los bicarbonatos, proporcionándoles ventaja en acuarios donde la mayor parte del carbono se encuentra en este estado (típicamente aquellos con alta dureza de carbonatos y alto pH). El siguiente párrafo resume la aparente relación que existe entre nutrientes, plantas y algas:

Si el crecimiento de las plantas y las algas esta limitado por la cantidad de fosfato disponible, las plantas superiores serán capaces de aventajar a las algas por el acceso a este fosfato, por lo que las algas morirán a falta de este nutriente. De lo contrario, y si el N en la forma de nitratos y amoniaco es deficiente, la cianobacteria proliferará, de otra manera las algas verdes o rojas serán las que predominen. Las algas rojas se ven favorecidas sobre las verdes si la mayor parte del carbono disponible se encuentra en la forma de bicarbonatos.

Los factores que determinan que especie de alga será la que predomine en una situación concreta han sido obviamente simplificados en gran medida. En [5], por ejemplo, se afirma que las concentraciones de nitrato en exceso de 30 ppm son perjudiciales para el crecimiento de las algas verdes, no así para la cianobacteria, por lo que se podría predecir que la cianobacteria predominaría con niveles altos de nitratos.

Existe en el "hobby" la tradición de usar el alimento para peces (usualmente procesado primero por los peces) como la fuente de todos los macronutrientes para las plantas del acuario. Cuando se hace esto, se ve como primero el K y luego el N se convierten en los factores limitantes en el crecimiento de las plantas (hay una cantidad insuficiente de K y N en el alimento con respecto a la cantidad de P, al menos en los alimentos que utilizan los autores). Por lo tanto, K y N adicionales deben ser añadidos o de lo contrario el fosfato libre en el agua estará disponible para alimentar a las algas (esto contradice la opinión imperante en el "hobby" de que una de las maneras de reducir el crecimiento de las algas es reduciendo la fertilización; en realidad, se requieren nutrientes adicionales). Otras alternativas son el uso de resinas que absorban el fosfato, o restringir la alimentación hasta el punto donde el crecimiento de las algas producido por el P disponible es tolerable (otro consejo habitual), esta última estrategia probablemente provocará un crecimiento escaso de las plantas por faltarles alimento.

Algunas de las especies de plantas del acuario de 500 l crecen muy despacio en comparación con las mismas especies en el acuario de 160 l (Echinodorus en particular). El acuario de 160 l tiene un sustrato enriquecido sin circulación intencionada del agua, mientras que el de 500 l tiene un sustrato relativamente inerte con un filtro de placa de 1200 litros/hora. Es muy improbable que todas las plantas sean igualmente dadas a extraer los fosfatos directamente de la columna de agua, y parece ser que las plantas de crecimiento rápido del acuario de 500 l están privando a las otras plantas de este nutriente, el cual (gracias al filtro de placa) es distribuido uniformemente por todo el acuario. Alrededor de las raíces de estas plantas se colocarán en el futuro comprimidos de fosfato de liberación lenta para comprobar si mejora el crecimiento. Ambos autores están de acuerdo en que el diseño del sustrato del acuario de 160 l (fertilizante sólido en el fondo bajo un sustrato inerte) proporciona los mejores resultados, probablemente haciendo al fosfato más o menos disponible igualmente para todas las plantas sin permitir que éste se filtre en exceso a la columna de agua donde estaría disponible para las algas.

Conclusiones

A pesar de la falta de controles en los variados experimentos y la imposibilidad de los autores para medir directamente la cantidad de fosfato en los acuarios, hay evidencias lo suficientemente convincentes para apoyar la hipótesis de que todos los tipos de algas (incluyendo la cianobacteria) pueden ser eficazmente controladas en acuarios plantados asegurándose de que el fosfato es el factor limitante en el crecimiento de las plantas. En dos acuarios con diferentes volúmenes, sustratos, iluminación, y poblaciones distintas de plantas, peces y algas se consiguió controlar las algas eficazmente mediante el enriquecimiento del agua con CO2, microelementos, N y K. A pesar del hecho de tener inicialmente grandes poblaciones de algas estos acuarios están ahora casi totalmente libres de algas perceptibles a simple vista y han permanecido en este estado durante varios meses. Mas aún, en el acuario de 500 l se evidenció que existía la limitación del fosfato al añadir fosfato al agua y observar el crecimiento casi inmediato de algas punto y cianobacteria. También se ha visto en el acuario de 160 l que las alteraciones en el sustrato (que contiene fosfato) daban lugar al crecimiento de las algas si había una cantidad significativa (más de 1 ppm aproximadamente) de nitrato en el agua, y de crecimiento de cianobacteria si no había este nivel de nitrato. Es importante remarcar que el crecimiento de las plantas en ambos acuarios es excelente, por lo que el control de las algas no se ha logrado a costa de las plantas.

Recomendaciones

Las plantas no pueden crecer sin fosfato. Sin embargo, para mantener un acuario plantado relativamente libre de algas, la cantidad de fosfato disponible en la columna de agua debe ser minimizada. Las siguientes recomendaciones ayudarán a lograr este objetivo:

(a) Se debería mantener un ligero exceso de luz, CO2, K, N y elementos traza para permitir a las plantas utilizar todo el fosfato disponible. Los autores recomiendan lo siguiente:

  • Iluminación de 20-60 lúmenes/l (alrededor de 0,5 W a 1 W de luz fluorescente por litro), 12 h/día
  • 10-15 ppm CO2
  • 3-5 ppm NO3
  • 10-20 ppm K
  • 0,1 ppm Fe
  • 6,5-7,0 pH

Debido a que no hay disponibles tests para el potasio y los micronutrientes a precios razonables estos elementos son dosificados como porcentajes de los elementos que si pueden ser medidos. Los autores han tenido un éxito considerable replicando las concentraciones relativas de nutrientes que hay presentes en el fertilizante Tropica Mastergrow [6]. Para aquellos lectores que deseen hacerse el suyo propio se da la fórmula para hacer un fertilizante equilibrado en el apéndice. Hay disponibles diversos fertilizantes comerciales para plantas acuáticas, pero puede ser necesario el adquirir bastantes de ellos para asegurar una correcta administración de los micro y macronutrientes necesarios. La dosificación diaria es sumamente recomendable ya que puede prevenir el agotamiento temporal de los nutrientes, que podría provocar que el fosfato estuviera disponible intermitentemente e impediría que las algas murieran de hambre.

Como método general para optimizar el crecimiento de las plantas y reducir las algas se sugiere el siguiente procedimiento:

Ajusta los niveles de luz y CO2.

Añade un fertilizante de microelementos que contenga hierro (preferiblemente uno que ya tenga Mg) al acuario cada día, calibrando la cantidad frecuentemente para alcanzar el nivel de hierro deseado. Para fertilizantes sin Mg añade epsomita (también conocida como sal de La Higuera, sal amarga y sal de Vaciamadrid) en la proporción de 1,5-5,0 ppm Mg cada 1 ppm Fe.

Aproximadamente una semana después de alcanzar el nivel de Fe deseado comprueba el nivel de nitrato. Si los nitratos están por debajo de 2 ppm, procede con el paso 4. En caso contrario, añade suficiente K2SO4 al acuario cada día para hacer descender el nitrato tan cerca de cero como sea posible y mantenerlo ahí (si los nitratos no bajan, entonces es algo distinto de K lo que esta limitando el crecimiento de las plantas, por lo que hará falta algo de trabajo detectivesco para averiguar qué es lo que falta). Casualmente, la medición del nivel de nitrato es siempre útil para adaptar la fórmula a nuestro caso en particular; si al añadir el nutriente X el nivel de nitrato cae, el acuario será probablemente deficiente en X.

Añade suficiente KNO3 al acuario cada día para obtener una lectura de 3-5 ppm de nitrato (uno de los autores [Conlin] obtiene resultados satisfactorios con 10 ppm).

Una vez que las cantidades relativas de elementos traza, K2SO4 y KNO3 han sido determinadas, es fácil elaborar (si se quiere) un fertilizante líquido para añadirlo al acuario diariamente. No se recomienda usar una mezcla de polvos secos ya que estos tienden a disgregarse.

El procedimiento que se acaba de describir garantiza que siempre habrá un ligero exceso de nitrógeno en el acuario. Algunas plantas terrestres no florecen si el nitrógeno es abundante, y puede que este también sea el caso de algunas plantas acuáticas. Sería un experimento interesante el detener la fertilización durante varias semanas tras un prolongado periodo (digamos de seis meses a un año) de crecimiento vigoroso para intentar inducir la floración.

Existe la posibilidad de que algunos de los micronutrientes se acumulen con el tiempo hasta llegar a niveles tóxicos para las plantas si no se realizan cambios frecuentes del agua. Cambios del 25% del agua cada dos semanas deberían impedir que esto suceda.

(b) Cultiva plantas de crecimiento rápido que puedan extraer nutrientes directamente del agua eficientemente. Estas plantas robarán rápidamente el fosfato del agua, impidiendo que esté disponible para las algas. Para este propósito se sugieren plantas flotantes (Lemna minor, Limnobium laevigatum) y plantas de tallo con raíces en los internodos (Hygrophila).

(c) El medio mas apropiado para administrar fosfatos a las plantas es probablemente a través de sustratos enriquecidos, siempre y cuando se tomen las medidas apropiadas para minimizar las filtraciones de fosfato a la columna de agua. Los fertilizantes para el sustrato tales como los comprimidos para estanques deberían ser enterrados profundamente, donde sus nutrientes estén disponibles preferentemente para las raíces de las plantas. La circulación en el sustrato debería minimizarse para impedir que el fosfato escape excesivamente rápido a la columna de agua. Se debe evitar la limpieza de la grava y, si es posible, cualquier otro tipo de perturbaciones. Eliminar completamente la circulación de agua en el sustrato no sería del todo deseable (aun cuando fuera posible) porque los suplementos fertilizantes son a menudo administrados al agua y deben ser transportados a las raíces de alguna manera.

(d) Debido a que es imposible mantener el agua completamente libre de fosfato siempre habrá una cantidad residual de algas en el acuario plantado. Este remanente de algas será muy pequeño, pero una buena selección de peces comedores de algas (Otocinclus, Farlowela, Ancistrus, Crossocheilus siamensis) e invertebrados (camarón Caridina japónica y algunos caracoles) es siempre deseable en cualquier caso para controlar las explosiones de algas que ocurren cuando el acuario se acaba de establecer, el sustrato ha sido removido o los nutrientes han sido dosificados incorrectamente.

(f) No se deben utilizar tampones de pH a base de fosfato. Su uso puede provocar concentraciones de fosfato de hasta 100 ppm, lo que con certeza causará una impresionante explosión de algas.

(g) No se recomienda el uso de alguicidas tales como simazine y cobre porque dañan a las plantas y pueden resultar igualmente perjudiciales para los peces [7] [8].

(h) Diversas consideraciones:  

No es aconsejable utilizar el agua de grifo como fuente de microelementos ya que puede resultar deficiente en uno o más nutrientes, y es probable que el rápido crecimiento de las plantas agote estas substancias mucho más rápido de lo que pueden ser repuestas.

El uso de ciertos productos para el tratamiento del agua (Aquasafe, NovAqua) debería evitarse ya que neutralizan metales (hierro incluido), impidiendo que estén disponibles para las plantas. También pueden contener tampones de fosfato. Los decloradores corrientes o productos como Amquel son una elección mas acertada a la hora de tratar el agua durante los cambios parciales.

La filtración a través de carbón activo puede despojar al agua de micronutrientes necesarios. Con cambios frecuentes de agua y un buen crecimiento de las plantas la filtración con carbón activo no es necesaria y debería ser omitida.

(i) Como principio general, evita añadir fertilizantes, tratamientos para el agua o cualquier otro producto a menos que especifique completamente la composición y concentración de cada uno de los ingredientes presentes. De otro modo, no hay manera de saber el efecto (¡si tiene alguno!) que tendrán estos productos en los habitantes de nuestro acuario.

Agradecimientos

Los autores quisiéramos dar las gracias a Ed Tomlinson por llevar a cabo diversos experimentos en sus acuarios en nuestro nombre. Varios participantes en la Aquatic Plants internet mailing list (demasiado numerosos para mencionarlos aquí) han colaborado con numerosas y útiles observaciones. Finalmente, apreciamos enormemente los esfuerzos de los críticos, Dave Huebert y Karen Randall.

Referencias

  • [1] Baensch, H. y Riehl, R. Aquarium Atlas, Tetra press, 1987.
  • [2] Horst, K., y Kipper, H. The Optimum Aquarium, AD aquadocumenta Verlag GmbH, 1986.
  • [3] Booth, George "[F][plant] CARBON as a SUBSTRATE", grupo de noticias rec.aquaria, 8 Ago. 1994 (también disponible en la web).
  • [4] Frank, Neil "Nutrient Deficiency Symptoms"
  • [5] Baensch, H. y Riehl, R. Aquarium Atlas Volume 2, Tetra Press, 1993
  • [6] Christensen, Claus "Re: Tropica Fertilizer", Aquatic Plants Digest V1 #165, 5 Julio 1995.
  • [7] Frank, Neil "Chemicals to Control Algae - The Use of Simazine", The Aquatic Gardener, Vol. 4 nº. 6, 1991 (también disponible en la web).
  • [8] Gargas, Joe "Chemical Treatment of Ectoparasites Afflicting Fish Part I", Freshwater and Marine Aquarium, Oct. 1993.

APÉNDICE A - FÓRMULA DEL FERTILIZANTE PMDD (POOR MAN´S DUPLA DROPS)

Existen dos fórmulas diferentes del PMDD, la fórmula original y la actualizada posteriormente por Kevin Conlin, las dos proporcionan buenos resultados aunque se recomienda utilizar la fórmula actualizada.

Fórmula original

  • 1 Cucharada (~9 g) de mezcla de elementos traza quelatados (7% Fe, 1,3% B, 2% Mn, 0,06% Mo, 0,4% Zn, 0,1% Cu, EDTA, DTPA)
  • 2 Cucharaditas (~14 g) K2SO4 (sulfato potásico)
  • 1 Cucharadita (~6 g) KNO3 (nitrato potásico)
  • 2,5 cucharadas (~33 g) MgSO4.7H2O (sulfato magnésico hidratado, también conocido como epsomita, sal de La Higuera, sal amarga y sal de Vaciamadrid, omitir si ya está presente en la mezcla de elementos traza)
  • 300 ml H2O destilada
  • 0,5 ml 9M HCl (opcional)

Disuelve la mezcla de elementos traza en 150 ml de agua destilada. Añade entonces el resto de ingredientes. Rellena el agua que falta hasta completar la solución de 300 ml. El HCl previene el crecimiento de hongos y se puede omitir si el fertilizante es guardado en el frigorífico. Añade suficiente cantidad al acuario cada día para mantener el hierro a un nivel cercano a 0,1 ppm (la cantidad exacta tendrá que ser determinada mediante experimentación, pero 3 ml cada 100 l de agua es una buena cantidad para un acuario con plantas creciendo rápidamente). Mide el nivel de nitrato regularmente, ajusta la cantidad de KNO3 en la mezcla para mantener alrededor de 3 ppm a 5 ppm (este paso es bastante importante). Aquellos a los que les preocupe añadir nitratos a su acuario pueden administrar el KNO3 de forma separada, omitiéndolo inicialmente y añadiéndolo después conforme se requiera para alcanzar la concentración deseada.

Fórmula actualizada

  • 1 cucharada de mezcla de elementos traza quelatados (7% Fe, 1,3% B, 2% Mn, 0,06% Mo, 0,4% Zn, 0,1% Cu, EDTA, DTPA)
  • 1 cucharada de MgSO4.7H2O (sulfato magnésico hidratado, también conocido como epsomita, sal de La Higuera, sal amarga y sal de Vaciamadrid, omitir si ya está presente en la mezcla de elementos traza)
  • 2 cucharadas de K2SO4 (sulfato potásico)
  • 1 cucharada de KNO3 (nitrato potásico) (Varía, depende de tu nivel de nitrato)
  • 500 ml H2O destilada
  • 0,8 ml 9M HCl (opcional)

Los pasos a la hora de hacer la mezcla son similares a los de la fórmula original. Al igual que con la fórmula original, la cantidad que se debe administrar deberá ser determinada por el propio aficionado de acuerdo con las características de su acuario.

La mayor parte de los ingredientes pueden ser adquiridos en tiendas de material hidropónico, centros de jardinería, tiendas de material para laboratorio, almacenes de fertilizantes de cooperativas de agricultores (en zonas agrícolas), farmacias y droguerías. La epsomita se encuentra disponible en farmacias a bajo precio.

La caducidad de la solución es desconocida. Mezcla pequeñas cantidades, o almacena la mezcla en forma de polvos secos (pero mézclalos con agua antes de añadirlos al acuario).

Si no dispones de tests para medir los elementos se pueden obtener buenos resultados añadiendo 1 ml de mezcla cada 10 l de agua repuesta durante los cambios regulares de agua (con la fórmula original).

La fuente original de este documento es de Ed Tomlinson

Traducido por Jose Vicente Ruiz con el permiso de Paul L. Sears y Kevin C. Conlin.


Notas del traductor

La manera americana de medir sustancias en cocina se hace por volumen. Las cucharadas en la fórmula son cucharadas rasas. Lo más importante a la hora de medir las diferentes cantidades de los elementos es la proporción entre cada uno de ellos y no tanto la cantidad real. A la hora de dosificar la cantidad de líquido, ésta puede ser ajustada, sin problemas, a nuestras necesidades, pero si uno de los componentes se añadió en exceso o defecto a la fórmula, los ratios entre los diferentes elementos no serán los esperados. En resumen, lo más importante no es la cantidad que utilicemos de cada uno de los nutrientes, sino que éstos sean proporcionales unos con otros para que la fórmula resulte equilibrada.

La fórmula que se debería utilizar es la actualizada, la original solo aparece aquí para que quede constancia de ella. Habiendo experimentado durante algún tiempo Kevin Conlin modificó las concentraciones de la fórmula original reduciendo la cantidad de microelementos (apagó el filtro UV) y de sulfato magnésico. Sin embargo, ninguna fórmula, por precisa que sea funcionará igual para todo el mundo, es buena idea que cada aficionado la modifique dependiendo de sus observaciones. Las fórmulas fueron diseñadas por Kevin Conlin, y son una síntesis del método descrito en el articulo. No es ni mucho menos la única forma de proveer a las plantas de los nutrientes necesarios.

La mezcla de elementos traza que aparece en la fórmula del PMDD es CSM, un fertilizante mineral que se utiliza en USA. En España el fertilizante mineral más común es Hortrilón. Los porcentajes de minerales en Hortrilón no son los mismos que en CSM, pero los resultados son similares con ambos preparados. Hortrilón contiene 5% Fe, 3% Mg, 2,5% Cu, 2,5% Mn, 0,5% B, 0,5% Mo, 0,5% Zn y 0,005% Co. Como se puede observar Hortrilón contiene una cantidad importante de cobre, por lo que si los cambios de agua no se realizan frecuentemente o se añade una cantidad excesiva puede dañarse a los habitantes de nuestro acuario, especialmente a invertebrados. Hortrilón contiene también algo de magnesio (3%), pero esta cantidad es muy pequeña, por lo que no debería omitirse el sulfato de magnesio en la mezcla del PMDD. Es posible que en zonas con agua muy dura como en la zona mediterránea haya suficiente magnesio presente, aunque esto no lo puedo confirmar con total certeza.

[10-20 ppm K] El K no es medido por los autores pero uno de ellos [Sears], al ser preguntado por un nivel adecuado sugiere 10-20 ppm, lo que coincide con el nivel habitual que mantienen otros miembros de la APD. El potasio parece ser utilizado por las plantas acuáticas en grandes cantidades. Mayores niveles parecen no tener efectos adversos en los habitantes del acuario o el crecimiento de las plantas, pero niveles extremos pueden provocar síntomas de deficiencia de calcio en las plantas ya que el potasio y el calcio son nutrientes antagonistas.

Segun Paul Sears en ciertas condiciones de crecimiento extremadamente rápido de las plantas o carga de peces muy baja o inexistente podría producirse una deficiencia de fosfato en las plantas. Los síntomas de esta deficiencia son crecimiento raquítico; coloración púrpura en las hojas superiores por acumulación de antocianina; muerte de las hojas más viejas; el color verde de las hojas se torna oscuro; El tallo se vuelve fino (estos síntomas pueden variar en gran medida dependiendo de la especie y gravedad de la carencia). Aunque estos síntomas no se han dado en mis acuarios y no he necesitado añadir fosfato me atreveré a dar el nivel aproximado que se supone adecuado, 0,2-0,5 ppm P para acuarios con rápido crecimiento de las plantas. Recomiendo dosificar P aparte del PMDD por el peligro de excederse en la cantidad añadida y provocar una explosión de algas. En caso de que no deseemos utilizar fertilizantes fosfatados, podemos sencillamente incrementar la cantidad de alimento para nuestros peces y de esta manera incrementar en nivel de fosfato que suministra la comida. Las medidas mencionadas para aumentar el fosfato en nuestro acuario no deberían aplicarse si no percibimos claramente una carencia de fosfato en las plantas. Un nivel de 0 ppm de P no garantiza que haya una deficiencia de fosfato, ya que el fosfato podría estar produciéndose en el acuario al mismo ritmo que lo consumen las plantas sin provocar una carencia real. La salud de las plantas debería ser la principal guía.

Como comentario final querría añadir que el propósito de Paul Sears y Kevin Conlin al escribir este texto no era que la gente utilizara ciegamente el PMDD como una fórmula más para hacer un fertilizante, lo importante es que demostraron que para mantener un acuario plantado sin algas y con plantas creciendo activamente es necesario añadir todos aquellos nutrientes que las plantas necesitan para crecer, y para ello hay que pensar y observar lo que sucede en el acuario, no sólo añadir un fertilizante sin importarnos qué es lo que pase. En mi caso, el texto de Sears y Conlin me abrió los ojos, pasé del acuariófilo tipo "echo-fertilizante-de-marca-pero-no-sé-lo-que-hago" a añadir nutrientes específicos comprobando los efectos que cada uno producían en el acuario y a afinar las cantidades necesarias para el buen crecimiento de las plantas en mi propio acuario.

Paul Sears y Kevin Conlin demostraron, en contra de la creencia popular en el "hobby", que para controlar las algas y mejorar el crecimiento de las plantas en el acuario es necesaria la adición extra de nutrientes. Ignorar o limitar los nutrientes en el acuario como a veces se aconseja sólo puede llevar a la aparición de algas y a un crecimiento pobre de las plantas.

Gracias a Jesús Sierra, Onell Villalobos, Aticus y Javier (me dejo a alguien?) por las correcciones y comentarios a la traducción.

Esta página le debe su creacción a: Paul L. Sears & Kevin C. Conlin

Esta página ha sido traducida: José Vicente Ruiz   jose@mol.mn

Control de las algas en el acuario plantado 28/11/2002.
Última modificación: 27 de junio de 2008

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